Historia del vino desde sus orígenes

Blanco, tinto, espumoso, clarete, dulce o seco son, entre otras tantas, las formas en que seguramente has escuchado denominar al vino.

Pero, ¿sabes cuál es el origen de esta bebida tan deliciosa? Aquí te contamos la historia del vino: cómo, desde tiempos ancestrales, se ha producido hasta perfeccionar las técnicas que hoy permiten que tengas en tu mesa una botella del que tanto te gusta.

El origen del vino

vino antiguoEl origen exacto de esta bebida está envuelto en un halo de misterio compuesto de historias, algunas de ellas de carácter mitológico, y de hallazgos arqueológicos que rápidamente te harán concluir que esta ha acompañado a la humanidad desde que esta se estableció como sociedad.

Las técnicas de cultivo, fermentación y maduración han evolucionado a la par del desarrollo cultural y tecnológico que ha marcado cada etapa de la historia. Se podría decir, entonces, que el vino siempre ha estado presente en la vida del hombre.

¿Dónde se inventó el vino?

No hay un lugar exacto, sin embargo, hay evidencias sólidas que indican que Armenia es hasta ahora el lugar donde se empezó a aprovechar el zumo de la uva. Por otro lado, los Montes Zagros, en Irán, también han sido claramente identificados como un lugar de cultivo y producción.

En ambos lugares se han encontrado vasijas con restos de uva. Sin embargo, no es sino en Súmer, la fértil tierra de la antigua Mesopotamia, donde empezó a producirse como un producto fermentado.

Los egipcios también cultivaron grandes viñedos en las riberas del Nilo y producían vino tinto como parte de su vasta actividad industrial. Los hallazgos arqueológicos demuestran que habían perfeccionado las técnicas de maduración y almacenamiento en vasijas a fin de usarlo como parte de sus festividades y diversos cultos.

¿Quién inventó el vino?

Es en este punto donde las opiniones divergen más. Ya que, según sea la cultura, la humanidad debe agradecer a diferentes creadores:

  • Noé: los judíos atribuyen al patriarca la primera elaboración de vino. El relato bíblico detalla que, después del gran diluvio, Noé plantó una viña, la cultivó, fermentó sus frutos y se emborrachó. Varios pasajes del Antiguo Testamento hacen referencia a la bebida, además de afirmar que alegran el corazón, como para hacer serias advertencias acerca de los efectos de su consumo excesivo.
  • Dioniso: según la mitología griega, este hijo de Zeus durante su juventud descubrió las uvas y la forma de extraer su zumo. Se le considera el dios de las vendimias y el vino.
  • Baco: los romanos tienen que agradecerle a Baco el éxito de sus fiestas (bacanales en su honor). Se dice que aprendió el arte del cultivo de viñedos durante su niñez.

En fin, el vino lleva tanto tiempo entre nosotros, como verás a continuación, que no se le puede atribuir la primera copa a una persona y por eso no es raro que se lo agradezcan a las deidades.

¿Cuándo se inventó el vino?

vasijas de vino antiguoLos hallazgos de Armenia y los Montes Zagros datan del Neolítico. Las vasijas halladas en la primera locación revelan que fueron hechas unos 6.000 años antes de Cristo y las segundas han sido ubicadas entre el 5400 y el 5000 a.C.

Esto tiene mucho sentido, puesto que hay pruebas de que los asentamientos humanos del Oriente Medio y Asia durante esa época, empezaron a practicar la agricultura y a experimentar formas de almacenamiento de alimentos excedentes.

No obstante, se puede afirmar con toda seguridad, que el vino como bebida fermentada intencionalmente se produjo en la Edad de Bronce, entre el 3800 y el 1200 a.C., cuando las civilizaciones ya contaban con suficiente cultura y tecnología que les permitieron cultivar viñedos, mejorar los procesos de extracción del mosto y producir un buen licor.

Historia del vino en el Antiguo Egipto

Historia del vino en el Antiguo EgiptoLos egipcios de la época predinástica ya disfrutaban del vino como tal. En el 3000 a.C. la Vitis vinifera era parte de la agricultura local y el proceso de la vendimia de ese entonces ya era tan perfecto que se mantuvo casi hasta nuestros días.

El delta y el valle del Nilo eran las zonas predilectas para la plantación y cultivo de viñedos. Los suelos de allí eran principalmente de grava y, aunque estaban muy cerca del río, no se inundaban.

En principio, los egipcios pisaban las uvas a fin de extraer el mosto, con el tiempo descartaron la técnica y emplearon lino. Envolvían las uvas en la tela y luego tiraban de ella para obtener el zumo.

Durante el período predinástico y dinástico de Egipto, el vino era un artículo de lujo, solo tenían acceso a él la nobleza, toda la clase alta y la casta religiosa. Era usual su empleo en diversos rituales religiosos, formaba parte de las ofrendas a los dioses importantes y no faltaban varias vasijas en el ajuar fúnebre de los reyes.

Historia del vino en la Grecia clásica

Historia del vino en la Grecia clásicaEl vino de Grecia era muy diferente a cualquier otro. Aunque los griegos aprendieron a hacerlo gracias a los egipcios, el producto final que ellos obtenían era completamente distinto. Consistía en una especie de pasta o líquido muy espeso y oscuro que debía diluirse en agua caliente.

Era tan concentrado que era necesario utilizar hasta 20 partes de agua y un mínimo de ocho partes para que su consumo fuese seguro. Solo se usaba concentrado cuando tenía fines medicinales.

Los griegos no tenían buenas técnicas para almacenar, taponaban las ánforas con barro arcilloso o con un tejido impregnado en aceite. En el primer caso el contenido se pudría a causa de la falta de transpiración. En el segundo, los aromas naturales se perdían a causa del aire.

Los vinos, en consecuencia, duraban muy poco y normalmente se consumían frescos. Alcanzar una maduración de 4 años era un hecho extraordinario en ese entonces.

Esta bebida se repartía abundantemente en las fiestas griegas, en cada celebración había un maestro de ceremonias que regulaba su concentración en función del grado de embriaguez que observaba en los asistentes.

Historia del vino en el imperio romano

Hasta el siglo II antes de Cristo, lo que se tomaba en Roma era de origen griego. A partir de esa fecha, empezó lo que se conoce como la ?edad dorada? del vino romano.

La «cosecha opimia», llamada así en honor al cónsul Lucio Opimio, ocurrida en el 121 a.C, fue tan extraordinaria que llegó a tener fama legendaria. No solo destacó por su abundancia, sino por la excelente calidad de los vinos que se produjeron. Se dice que 100 años más tarde todavía se tomaban.

Hablar de vinos a partir de esa época era hablar de Roma. Su consumo per cápita era tan alto que se estimaba entre 1 y 5 litros diarios por habitante, sin distinción de edad o sexo. Simplemente era parte de sus vidas y corría por sus venas.

Tanto fue así, que cuando la erupción del Vesuvio en el 79 arrasó con los viñedos y bodegas de Pompeya, se desató una ola de pánico entre los romanos, que prefirieron arrancar campos enteros de cereal y sacrificar su comida a fin de replantar viñedos y volver a tener vino.

Gracias a la influencia del imperio romano, el consumo se expandió por toda Europa y se establecieron las más importantes zonas vinícolas del continente en Francia, España, Portugal (lee el artículo sobre vinos de Portugal) y Alemania.

El vino en la Edad Media

Tras la caída del imperio romano la producción vinícola quedó en su mayor parte en manos de la Iglesia. Fueron los monjes los encargados de mantener los cultivos a fin de garantizar el vino para la celebración de las misas y otros rituales religiosos.

A causa de las guerras y por cuestiones prácticas, se abandonaron las vasijas y aparecieron los barriles. Pero este cambio trajo un problema: el líquido reaccionaba con la madera y se convertía en vinagre.

A causa de las guerras y los constantes saqueos a monasterios y conventos, fue necesario esconder los barriles en sótanos y otros espacios subterráneos junto con las reservas de víveres. Esta maniobra fue altamente beneficiosa para la conservación del vino y así nacieron las bodegas.

La Edad Media nos dejó el vino de Burdeos, el vino verde y el vino de Jerez como una herencia poderosa de historia y tradición.

El vino en la Edad Moderna

El vino siguió en franco desarrollo con la llegada de la Edad Moderna. En el siglo XVII ya tenían un aspecto más parecido a lo que se conoce ahora.

A la Edad Moderna le debemos el vino de Oporto, de La Rioja y los vinos de Bordeaux tuvieron clasificación oficial. También aparecieron las botellas de cristal y los tapones de corcho.

El mayor descubrimiento, que transformarían para siempre los procesos de elaboración y conservación, llegó de la mano de Louis Pasteur. El notable científico determinó que las levaduras y la acción del oxígeno jugaban un papel fundamental en la degradación del caldo. Desde entonces la ciencia y la viticultura han seguido de la mano, para alcanzar cada vez mejores vinos.

La plaga de la filoxera

La historia del vino tuvi un sobresalto en el siglo diecinueve. Los productores vinícolas del siglo XIX fueron sorprendidos por la Phylloxera vasttratix o filoxera, un pulgón que se alimenta de las raíces de la vid y que llegó en 1865 desde los Estados Unidos para propagarse rápidamente por toda Europa.

La plaga acabó con casi todas los viñedos del continente; Alemania, Francia, España, Portugal, Italia y Suiza sufrieron una devastación casi total.

Solo las cepas que los misioneros llevaron de Europa a América sobrevivieron, así que se tomaron de estas para replantarlas en el continente para crear nuevas especies híbridas que, aparte de productivas, fuesen resistentes y aportaran nuevos matices a los vinos que se producirían a partir de ellas.

Por otro lado, la llegada de la plaga obligó a los productores de Francia a emigrar hacia España buscando nuevas oportunidades para sus negocios, lo que permitió a los españoles aprender y adoptar las técnicas de elaboración de los afamados vinos franceses.

En resumen?

El producto que hoy tienes en tu mesa es el resultado de miles de años de evolución e historia del vino, es la prueba fehaciente de la existencia de civilizaciones que probaron, lo amaron, ensayaron y propagaron la cultura vinícola hasta lograr lo que actualmente está al alcance de tu mano, listo para degustar. Salud.

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