¿Qué es el Lambrusco?

¿Qué es el Lambrusco?
¿Qué es el Lambrusco?

Tan sólo la palabra basta para identificar un vino espumoso, fresco y ligero, con una espuma rosada y viva, y aromas intensos que recuerdan a los frutos rojos.

El Lambrusco es un vino italiano que se produce desde la prehistoria a partir de la uva tinta que lleva el mismo nombre que el vino: Lambrusco.

El vino elaborado a partir de estas uvas es más conocido por sus variedades afrutadas, espumosas, tintas y dulces, pero también se han desarrollado muchos otros tipos de vino Lambrusco. La mayor parte del Lambrusco se cultiva y embotella en las provincias del centro-norte de Lombardía y Emilia-Romaña. Algunos bodegueros australianos también han empezado a producir y exportar este vino.

Fue un vino muy popularidad en la década de 1980 sobre todo en el norte de Europa y en Estados Unidos, gracias a su precio asequible y a la inmensa capacidad de producción de sus viñedos y bodegas. Durante esa década y más allá, para lograr satisfacer la gran demanda, los productores de Lambrusco se centraron más en la cantidad que en la calidad. De esta forma rebajaron progresiva y paulatinamente la calidad de sus producciones llegando a desprestigiar de alguna forma la marca. Sin embargo, en los últimos años, la marca Lambrusco ha vuelto a ser un valor seguro de calidad, sobre todo si sabemos en que bodegas y cuales marcas (comerciales y no tan comerciales) comprar.

En definitiva, un vino «fácil», popular y que gusta a todo el mundo, excepto a los snobs que lo consideran poco más que una bebida de uva a la que se le ha añadido dióxido de carbono. Y sin embargo, como suele ocurrir, las cosas más sencillas esconden en realidad una gran complejidad. Y el Lambrusco es la prueba.

Para saber que es el Lambrusco hay que conocer su uva

Uva Lambrusco?

Entre las uvas autóctonas italianas, el Lambrusco es una de las más antiguas. Los antiguos etruscos cultivaban la uva antes de que se desarrollara la civilización romana. En los relatos históricos romanos y, posteriormente, en los escritos del Renacimiento, la uva era apreciada porque producía una abundante cosecha en vides largas.

No hay dudas sobre la antigüedad de este vino: ya Plinio, al tratar de la vid y el vino, mencionaba la lambrusca, una especie particular de vid silvestre de la que se extraía el agresto; luego Catón, en el «De Agricoltura», escribió que el cultivo de la vid en la zona de Módena, de la especie llamada lambrusca, rendía unas 300 ánforas de vino por yuguero.

Sin embargo, las uvas utilizadas hoy en día han evolucionado ligeramente con respecto a las vides de épocas anteriores, y la historia no está clara en cuanto a la similitud entre el sabor de los vinos actuales con respecto a los elaborados en la antigua Roma.

En el siglo XIX, entre todas las variedades de Lambrusco cultivadas, dos fueron seleccionadas para guardad y preservar de mejor forma la tradición de este vino: la Sorbara y la Grasparossa.

Tipos de Lambrusco

El Lambrusco puede ser tinto, blanco o rosado. A las variedades blancas se les retira la piel de la uva inmediatamente durante la elaboración, las uvas para los vinos rosados conservan la piel durante parte de la fermentación y las uvas para los vinos tintos conservan la piel durante toda la elaboración.

Las variedades secas de vino se etiquetan como secas, mientras que las semidulces se etiquetan como amables o dulces (ver vinos tintos dulces). Estos vinos se disfrutan mejor cuando son jóvenes, en lugar de envejecer durante varios años.

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¿Es espumoso el Lambrusco?

Lambrusco espumoso

El Lambrusco es un vino espumoso, aunque existen algunas variedades no espumosas, que podemos considerar un pariente joven de los vinos tipo cava o champan.

De hecho, ambos contienen dióxido de carbono, pero en el Lambrusco la presión máxima es de 2,5 atmósferas, frente a la presión mínima de los vinos espumosos de más de 3 atmósferas.

Las burbujas pueden formarse de forma natural, gracias a los métodos ancestrales de producción: Champenoise o Charmat. Obviamente, estas técnicas de producción dan lugar a vinos que pueden ser muy diferentes. Se considera que las mejores son las espumosas naturales, que necesitan las uvas adecuadas, ya que no todas son aptas para la refermentación: deben cosecharse con antelación para obtener un 10-12% de alcohol por volumen y deben tener un nivel de acidez superior a 6 gramos por litro.

Pero esto es sólo el principio, porque este vino no es todavía Lambrusco, sino sólo la base para convertirse en él.

Cómo se consigue la espuma

Lambrusco poroduccion

Para obtener la espuma del Lambrusco, siempre se ha utilizado una segunda fermentación, favorecida por las condiciones climáticas del valle del Po (y de Emilia, en particular, donde el Lambrusco es típico).

Aprovechando la fuerte amplitud térmica del invierno, los productores interrumpían la fermentación, durante la cual se formaban burbujas en el mosto dulce, y la reanudaban en primavera, una vez embotellado el vino. Una vez descorchada la botella, aparecía la espuma.

En los últimos años se ha redescubierto la práctica de la refermentación en botella y está de moda entre las bodegas.

Otros productores, que también participan en el movimiento de valorización del Lambrusco, aplican en cambio una única fermentación: el mosto se prensa ligeramente y se filtra, para eliminar levaduras y bacterias y mantener su dulzor.

A continuación, se conserva en autoclaves, es decir, en grandes recipientes de acero bajo nitrógeno, en los que se introducen levaduras naturales seleccionadas que, combinadas con los azúcares y las sales minerales, provocan la fermentación alcohólica.

Pasados dos meses, el mosto pasa a otro autoclave donde se filtra y se enfría para estabilizarlo y permitir que los cristales caigan al fondo (para que se vuelva claro). Tras otra filtración, se añade al vino durante la fase de embotellado.

Así, el tiempo de elaboración es más largo, pero la fermentación lenta permite obtener un vino más ácido y fresco, con mayor efervescencia y que resiste mejor el paso del tiempo. No es poca cosa, porque el Lambrusco es un vino delgado y frágil, que no dura mucho tiempo y requiere mucha atención durante el transporte. Y, a pesar de ello, se ha convertido en el vino italiano espumoso más vendido del mundo. Otro vino de este país con burbujas y que se está abriendo camino en el mercado internacional es el vino prosecco.

Un vino delicado (en todos los sentidos)

Incluso el embotellado del Lambrusco es una fase que debe seguirse con cuidado porque existe el riesgo de dispersar el dióxido de carbono obtenido en el autoclave.

Además, como las burbujas «empujan», se necesitan recipientes que puedan soportar estas otras presiones sin romperse. Esto explica por qué las botellas de Lambrusco son más gruesas que las de los vinos tranquilos y por qué se cierran con un corcho y una jaula, que garantizan una mayor resistencia.

Maridaje del Lambrusco

Lambrusco dulce

El sabor fresco y alegre de un Lambrusco suele tener toques de fresa, rosa, cereza y violeta. Relativamente bajo en taninos, el Lambrusco puede ser una bebida refrescante de verano, sin el ligero amargor y la acidez de algunos tintos y rosados. Incluso una sangría de Lambrusco puede ser una buena idea para refrescar las tardes y noches de verano.

Las variedades tintas o rosadas secas combinan bien con el cerdo, el salmón, los embutidos y las carnes curadas, mientras que las blancas secas realzan el sabor del pescado o el pollo. El Lambrusco semidulce va bien con entrantes y quesos, postres o fruta fresca.

Los vinos Lambrusco saben mejor cuando se enfrían a unos 15 grados antes de servirlos. Una vez abierta la botella, el vino debe beberse inmediatamente y terminarse en uno o dos días máximo.

Gradación alcohólica del Lambrusco

El Lambrusco tiene menos efervescencia que otros vinos espumosos, como el champán o el cava; incluso cuenta con algunas variedades tranquilas, en lugar de espumosas. El Lambrusco tiene una graduación alcohólica menor respecto a los vinos tintos que está alrededor de los 11%, frente a una graduación media de otros tintos de entre 12-14%. Las variedades australianas tienen un contenido de alcohol aún más bajo, del 10%.

El origen del nombre Lambrusco

El origen del nombre Lambrusco es un poco incierto: hay dos hipótesis principales al respecto, en ambos casos su nombre derivaría del latín.

La primera teoría es que el nombre derive de los términos labrum (labio, en el cual caso vienen a significar margen de los campos) y ruscum (lo que significa planta que crece espontánea): la vid, labrum-ruscum à la-brusca sería la que crece espontanea en los márgenes de los campos.

La segunda teoría atribuye el origen a la fusión de los términos labo (agarrar) y ruscus (que pica el paladar). De ahí también el origen de la palabra «brusco». Esta palabra, de hecho, identifica esa característica típica de los vinos jóvenes, ligada a una acidez contenida y a unos taninos vivos y agradables.

¿Te ha quedado claro qué es el Lambrusco?

Preguntas frecuentes sobre qué es el Lambrusco

¿Qué tipo de vino es el Lambrusco?¿Qué significa la palabra Lambrusco?¿Qué tan bueno es el vino Lambrusco?¿Cómo se toma un vino Lambrusco?¿Cuántos grados de alcohol tiene el Lambrusco?

¿Qué tipo de vino es el Lambrusco?

El Lambrusco es un vino italiano que se produce a partir de uva tinta que lleva el mismo nombre que el vino: Lambrusco. Es un vino espumoso, fresco y ligero, con aromas intensos que recuerdan a los frutos rojos.

¿Qué significa la palabra Lambrusco?

Se cree que la palabra Lambrusco derive de la época romana, cuando con una palabra similar se identificaba la vid que crecía espontanea en los márgenes de los campos y con la cual se producía un vino joven. En la actualidad esta palabra identifica tanto un vino tinto espumoso como un tipo de uva que se emplea para producir este vino.

¿Qué tan bueno es el vino Lambrusco?

Como en todos los vinos, hay vinos Lambrusco buenos y vinos Lambrusco malos. Aquí te recomendamos los mejores vinos Lambrusco.

¿Cómo se toma un vino Lambrusco?

Puesto que hay diferentes tipos de Lambrusco, desde el rosado espumoso hasta el tinto, el abanico de posibles maridajes es amplio yendo desde guisos de carne de cerdo, hasta platos de pescado, pollo o embutidos.

¿Cuántos grados de alcohol tiene el Lambrusco?

El Lambrusco tiene una graduación alcohólica alrededor de los 11%.

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